Thursday, November 8, 2012

El Perdón


Hoy vamos a hablar del perdón, pero de una manera diferente que es posible supones.  ¿Has hecho cosas en el pasado que te han causado remordimiento lánguido?  ¿Hay cosas en el fondo de tu mente y corazón que todavia sientes vergüenza años después de la acción?  ¿Estás luchando de como dejarla?

Desde hace dos dias, he luchado con esto también.  No sé de tu situación, pero si he luchado de algo por un tiempo largo, en mi caso cuatro años, es difícil para mi creer que Dios puede ayudarme con esta cosa.  Parte de mi ser cree que la oportunidad de sanidad ha pasado.  Yo nunca diría que es mi teología, pero en mi vida practica yo he creído que es algo con que lucharé por el resto de mi vida.

Es algo diferente en perdón cuando estoy dejando el pecado de una otra persona contra de mi.  En muchas maneras es más fácil cuando el pecado es de otros.  Pero, cuando la situación es mi culpa, tengo un criterio más alto para mi y cuando rompo este criterio, es un pecado que no es perdonable.  En mi opinión, es inadmisible y por eso necesito castigarme por manera de cargarlo conmigo por toda eternidad.  Por supuesto, todo esto es para la persona que le hice daño.  Nunca quería que él pensará que la cosa que hice era admisible.  Por eso, llevar la consecuencia multiplicada por cada momento estoy llevando el pecado en mis hombros.

En esta situación, he puesto los sentimientos en el quemador de detrás de mi vida.  Los quemadores de detrás son buenos porque no están bloqueando nada en la vida diaria...hasta que Dios empieza a lavar los platos y...ay caramba..allí está.  Entonces, empieza el castigo de nuevo.  Empieza el oido mio de mi mismo que dice, “Querría decir que no puedo creer que lo hiciste, pero yo sé que lo hiciste.  Eres una persona terrible.  Eso es como eres.  Esta acción te define.”  Entonces, no te gusta a ti mismo, pero también les frustras a todas las personas en tu vida porque tu actitud no es atractiva.

Desde hace dos días, Dios me ha pedido afectuosamente traer esta situación a él.  Consistentemente había encontrado otras cosas que hacer.  No quería hablar con él sobre esto.  Yo quería castigarme porque es cierto que lo merezco.  Cargué esta corazón pesado por más tiempo que fue necesario, hasta que finalmente perdí el control de mis emociones anoche.  Dios me permitió llorar, y después me guió a dos pasajes de la Biblia que quiero compartir con ustedes hoy.

Vamos a leer de Mateo 9:1-8.

“Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad.  Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico:  Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.

Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí:  Este blasfema.

Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo:  ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

Porque, ¿qué es más fácil, decir:  Los pecados te son perdonados, o decir:  Levántate y anda?  Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico):  Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa.

Entonces él se levantó y se fue a su casa.  Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado tal potestad a los hombres.”

Hay muchas cosas importantes en este pasaje.  Primero, de todas las cosas que Jesús podría decir al paralítico, el le dijo primero, “Ten ánimo.”  Yo en su lugar, Jesús mirando a un pecador, yo lo reprendería por sus pecados, porque un pecador necesita entender como serio es el pecado a Dios.  Pero Jesús le dijó, “Ten ánimo.”

La segunda cosa que Jesús le dijo fue, “...tus pecados te son perdonados.”  Inmediatemente, en un momento, Jesús corrigió la consecuencia de las acciónes del hombre contra de Dios.  No sabemos que hizo, pero si podemos imaginar que estamos en esta cama, podemos ver claramente como tan increible fue este momento.  Por ejemplo, me pongo yo misma en la cama.  Por cuatro años, no había podido caminar en una manera emocional y espiritual.  Mis amigos me traen a Jesús y el me dice, “Ten ánimo, hija; tus pecados te son perdonados.”  Ahora.  Termina.  Cuatro años limpiada.  Como nunca había hecho, ¿Podrías entender esto?

Inmediatemente despues de esta declaración de Jesús, hay malos pensamientos en los corazones de los testigos, pero Jesús siempre sabe que todos están pensando.  Nada está oculto de él.  Él les dijo que es cierto que es Dios, que él tiene la autoridad para perdonar pecados, y él le dijo al paralítico, “Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa.”  La cosa más profunda de todo para mí es que en esta historia , Jesús hace estas dos cosas como iguales:  perdonando pecados y levantándose y caminando.  Jesús no nos pide disfrutar en el perdón solamente, pero también él nos dice que necesitamos levantarnos y llevar nuestras camas a la casa.  Andamos en un camino nuevo.  Somos diferentes.  Somos sanos.

Vamos a leer de Efesios 4:21-24.

“...si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.  En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”

¡Bam!  ¿Supó que hay una verdad?  Jesús es la persona que habla de la verdad.  A veces, creemos cosas por muchos años que no son verdaderas.  Por ejemplo, creí que la cosa que hice no era perdonable.  Creí que necesité castigarme por la cosa que hice.  Es justo, ¿verdad?  Pero estaba paralizada espiritualmente porque estaba sin perdón en mi corazón de mis acciónes.  Había creído una mentira de decepción.  Era parta de mi ser, pero nunca era la intención de Dios que estas cosas me definirían.

Jesús nos trae la verdad.  Esta verdad dice que somos perdonados.  Como el paralítico, para ser perdonado significa levantarnos y caminar.  Tengo que dejar mi ser viejo que estaba paralizada de esta decepción y permitir al Espíritu Santo renovar en el espíritu de mi mente.  Dios no me creó para estar paralizada; él me creó para seguirle en la justicia y santidad de la verdad.  Esto es mi ser nuevo.  Vivo en una verdad y criterio nuevo.  Esto es el significado de ser perdonada.

Tengo una pregunta para ti.  ¿Estás aferrándote a algo que hiciste en el pasado que crees que merece un castigo?  Aquí está la verdad:  sus acciones merecen un castigo, pero Jesús pagó este castigo por ti cuando él murió en la cruz.  La vergüenza que está paralizándote:  Dios nunca quería que esto se quedara en tu vida.  El perdón no es solamente por el resto del mundo; es para ti también.  La Biblia dice que todos han pecado y nadie ha vivido suficientemente al criterio de Dios.  Pero, la persona que Jesús ha liberado es libre.  Él rompió las cadenas del muerto.  Él terminó las consecuencias de Dios que nuestras acciones merecen.  Él nos dice, “Estoy haciéndote nuevo.  ¡Levántate y camina!”

¿Cuál es el pecado que necesitas dejar hoy?

Thursday, October 25, 2012

La Historia de Mi Vida en Ecuador


Cuando yo era niña, había una historia con mucho inspiración para mi.  No sé como la escuché por primera vez, pero cambió mi vida.  Había un hombre y sus cinco compañeros que dicidieron llevar sus familias al bosque en Ecuador para vivir.  Querían compartir el evangelio con una tribu especificamente.  Esta tribu era muy violenta y cuasaban muchos problemas con las otras personas afera de su tribu y también a dentro de sus familias.  Tuvieron lanzas y las usaban para matarse unos a otros.  Ellos se estaban matando más rápido de lo que podían tener hijos y los misioneros aprendieron que si esta tribu continuaba matándose así, no existiría por mucho más tiempo.  Entonces, era la misión de estes cinco misioneros hablar y compartir el amor de Jesús con estas personas violentas.

Los misioneros hicieron contacto con unas personas de la tribu y empezaron una relación con ellos.  Todo estaba bien hasta que algo pasó entre tres personas en la tribu.  Una mentira empezó todo.  La tribu dijo que fue culpa de los misioneros y las personas de la tribu se enojaron y mataron a los cinco misioneros.

Cuando las esposas de los misioneros escucharon las noticias de sus esposos, estuvieron muy tristes, pero no solo por sus esposos; también por la tribu.  Tuvieron una amiga de la tribu que escapó y estaba viviendo con ellos.  Ella quería regresar a su tribu y compartir el amor de Jesús con ellos también.  Ella estaba muy triste porque su familia mató a la familia de sus amigos.  Las esposas decidieron ir con su amiga para vivir con la tribu y compartir sus vidas con ellos.  En el principio, las personas de la tribu no tenían mucha confianza en ellas.  Finalmente, cada miembro de la tribú aceptaron a Cristo y empezaron a seguirlo.  Todavia están siguiendo a Jesús.

Cuando escuché de esta historia, yo sabía que este ejemplo mostró dedicación verdadera a Jesús.  Yo sabía que Dios estaba llamándome a ser una misionera también.  Cuando asistí a la universidad, tuve la oportunidad de vivir en Ecuador por siete semanas.  Visité la casa de los misioneros y me quedé en el mismo pueblo de los misioneros por una semana.  Este pueblo está muy cerca del pueblo de la tribu.  En este tiempo, yo estaba luchando con Dios sobre mi llamado para ser una misionera.  Yo sentí que no tenía nada para ofrecer a Dios.  Yo no sabía porque Dios me escogió.  Creí que yo era la peor selección del mundo.  Yo dejé mi llamado y caminé en la otra dirección.  Dios me persiguió en una manera muy divina en un servicio de la iglesia.  Le dí a Dios muchas excusas y razones porque él no me quería.  Cada razón era muy razonable en mi opinion.  Cada vez que compartía una razón con Dios, el me respondió con otra razón que probaría porque su selección era correcta.  Esta conversación continuó por mucho tiempo hasta que yo salí de la iglesia llorando porque Dios ha hablado conmigo en una manera divina y aprendí la lección profunda que Dios me ama, me ha llamado, y quiere que sea parte de su plan para salvar a las personas del mundo y hacer rendención en ellos.  Él me restauró en mi vida también en este momento.  Yo respondí a Dios que le seguiré por el resto de mi vida en cualquier manera que el quiere que haga.

Esta historia es maravillosa como así, pero Dios la ha hecho mejor.  Hace seís meses, él me llamó para regresar otra vez a Ecuador para vivir y servirle por dos años.  Ecuador es el país donde mi llamado empezó, terminó, y empezó de nuevo.  Y ahora es el país donde haré mi ministerio en unos meses.  Dios es un Dios de rendición completo, y lo ha mostrado en mi vida en una manera especial.

He decidido seguirle por toda mi vida.  No voy a hacer otra decisión.  Él me ha dado tanto gozo, fuerza, y pasión para hacer su voluntad para mi vida y él continua dándome estas cosas cada día también.  Él siempre viene conmigo y estará conmigo en esta aventura también.

Thursday, October 18, 2012

Cautivé Cada Pensamiento


“...derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo...” -2 Corintios 10:5

Aquí en Peru, estoy aprendiendo.  Una de las cosas que ha estado en el frente de este proceso de crecimiento es la necesidad de reconocer pensamientos negativos, dudas, y preocupaciones.  En el pasado, una preocupación consumía mi mente por días y a veces semanas.  No me ha tomado mucho tiempo para darme cuenta que si permito solo un pensamiento negativo plantar en mi corazón, parecía ser sin posibilidad ser malo, pero tiene la capacidad para destruir nuestro ministerio.  Dios me ha estado enseñando a cautivar cada pensamiento inmediatemente y traerlo directamente a él.

Mi deseo más profundo es conocer a Dios, más cada día.  Quiero ser más como él y parecerme más como él cada día.  Quiero servirle como él ha soñado para mi servirle desde que él me formó en el vientre de mi mamá.  Él es mi todo.  En este deseo profundo, todavía hay otras cosas que están luchando para ganar mi fidelidad y atención.  Estoy lunchando en contra de mi naturaleza humana que quiere la manera más fácil y agradable.  En realidad, la manera que he escogido parece casi nada como esta manera fácil y agradable.

He estado leyendo en Josué en estos días, y he tenido una convicción de perseguir a un plano más profundo de rendición que había sabido era posible antés.  La historia de Acán y el pecado escondrijo que le costó su vida y a Israel la batalla contra la ciudad pequeña de Hai es un buen recordamiento para mi que cada area de mi vida tiene que ser pura y santa en la presencia de Dios.  El favor viene solo de Dios y no de cualquier abilidad que tengo o cualquier ventaja que pensaba estoy trayendo a la mesa.  Tengo que venir a Dios en humildad total, ofreciendo mi vida como un sacrificio vivo.  Oro que es un sacrificio santo y agradable a Dios.

En la vida y especialmente en el ministerio, hay momentos muy desanimantes; hay pensamientos o comentarios que parecen pequeños pero pueden crecer para ser grandes distracciones y bloques que nos causan tropiezos en el trabajo en el reino de Dios.  Nos causa ser serios en nuestro compromiso para servir a Dios con todo, porque es claro que no es fácil.  Estamos en el medio de una batalla espiritual y recibimos ataques cada día.  Mi amigo me dijo alguna vez, “Serán casualidades”.  Vino a un lugar emocional hoy en que yo era tentada a sentirme desanimada o preocupada porqué no sabía como nuestro grupo puede sobrevivir todo lo que va a pasar estos dos años y medio en unidad de espíritu y corazón por la misión de Cristo.  Me di cuenta que no importa cuantas conversaciones tengamos o cuantas promesas hagamos.  La única manera que podemos permanecer fuertes es cautivar cada pensamiento y causarla ser obediente a Cristo.  No podemos permitir un pensamiento pequeño a escapar dentro de nuestras mentes sin atarlo y llevarlo a Cristo.  Sonido casi imposible, pero es necesario en la vida de cualquier persona madura en su relación con Cristo.

Hay una diferencia entre éxito verdadero y éxito falso en el ministerio.  Una persona puede pretender por un tiempo largo que está en un lugar por su fé pero en realidad no está, pero hay muchos lugares en la Biblia que diecen en el tiempo de Dios, todas las cosas van a parecer en la luz.  Dice en 1 Corintios 3:10-15:  “Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima, pero cada uno mire cómo sobre edifica.  Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.  Y si sobre este fundamento al guno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra decada no cuál sea, el fuego la probará.  Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.  Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.”

Quiero construir en el fundamento de Jesucristo y solo Jesucristo.  Quiero tener cuidado que estoy usando materiales con valor y que no están hecho más debiles porque de nada.  Entonces mi servicio a Dios va a demostrar ser de gran valor en los ojos de Dios cuando este probado.  No quiero el tipo de ministerio que es superficial o poco profundo.  Quiero estar atada completamente al vid que me da la fuerza y nutrición que necesito para cumplir la voluntad de Dios.  Quiero estar hurgado en un modo profundo en Cristo.  Deseo un amor puro y perfecto, conectada al corazón de Dios bastante que no importa ninguna flecha de fuego están volando a mi, no encontraría una apariencia en la cual sujetarme.  Este camino es imposible sin la fuerza y la presencia de Dios cada día.  Sin él me caería.  Estoy aprendiendo a reconocer que es posible también que me caeré.  Necesito estar diligente en cada area de mi camino con Cristo.

En estos días, he estado orando que Dios me revelará las debilidades potenciales en mi historia, salud total, o fé.  He estado cuando que será más humilde para aceptar su buena crítica y mi necesidad completa por él.  He estado orando por la disciplina de pasar bastante tiempo con él que creceré y aprenderé como él desea enseñarme.  Quiero dar a Dios lo mejor que tengo que experimentaré lo mejor para mi vida y para el ministerio  a qué él me llamó.  He estado orando que cautivaré cada pensamiento que no está de acuerdo con su palabra y verdad.  Tengo que llevar cada pensamiento a él y cuando lo pongo a sus pies, recojo mi cruz y le seguiré.  Como su seguidora, le he dado todos mis derechos.  He puesto todo y considero todo como basura en comparación con la gran oportunidad de conocer a Dios y tener mi identidad en él.  No importa cuanta “razón” tenga para sentir o actuar en un manera especifica, no tengo el derecho para ir a algún lugar afuera de la voluntad perfecta de Dios.  Si no envuelvo las cosas pequeñas, no puedo envolver las cosas grandes.  Para Dios, todo es importante.

Oro para que Dios me de suficiente fortaleza y valentía para permanecer fiel en mi camino con él.  Mi deseo es para complacerle en cada posibilidad.  Quiero más que todas las otras cosas que puedo ser suya y solo suya.  Que nada será un obstáculo para eso.