Thursday, October 25, 2012

La Historia de Mi Vida en Ecuador


Cuando yo era niña, había una historia con mucho inspiración para mi.  No sé como la escuché por primera vez, pero cambió mi vida.  Había un hombre y sus cinco compañeros que dicidieron llevar sus familias al bosque en Ecuador para vivir.  Querían compartir el evangelio con una tribu especificamente.  Esta tribu era muy violenta y cuasaban muchos problemas con las otras personas afera de su tribu y también a dentro de sus familias.  Tuvieron lanzas y las usaban para matarse unos a otros.  Ellos se estaban matando más rápido de lo que podían tener hijos y los misioneros aprendieron que si esta tribu continuaba matándose así, no existiría por mucho más tiempo.  Entonces, era la misión de estes cinco misioneros hablar y compartir el amor de Jesús con estas personas violentas.

Los misioneros hicieron contacto con unas personas de la tribu y empezaron una relación con ellos.  Todo estaba bien hasta que algo pasó entre tres personas en la tribu.  Una mentira empezó todo.  La tribu dijo que fue culpa de los misioneros y las personas de la tribu se enojaron y mataron a los cinco misioneros.

Cuando las esposas de los misioneros escucharon las noticias de sus esposos, estuvieron muy tristes, pero no solo por sus esposos; también por la tribu.  Tuvieron una amiga de la tribu que escapó y estaba viviendo con ellos.  Ella quería regresar a su tribu y compartir el amor de Jesús con ellos también.  Ella estaba muy triste porque su familia mató a la familia de sus amigos.  Las esposas decidieron ir con su amiga para vivir con la tribu y compartir sus vidas con ellos.  En el principio, las personas de la tribu no tenían mucha confianza en ellas.  Finalmente, cada miembro de la tribú aceptaron a Cristo y empezaron a seguirlo.  Todavia están siguiendo a Jesús.

Cuando escuché de esta historia, yo sabía que este ejemplo mostró dedicación verdadera a Jesús.  Yo sabía que Dios estaba llamándome a ser una misionera también.  Cuando asistí a la universidad, tuve la oportunidad de vivir en Ecuador por siete semanas.  Visité la casa de los misioneros y me quedé en el mismo pueblo de los misioneros por una semana.  Este pueblo está muy cerca del pueblo de la tribu.  En este tiempo, yo estaba luchando con Dios sobre mi llamado para ser una misionera.  Yo sentí que no tenía nada para ofrecer a Dios.  Yo no sabía porque Dios me escogió.  Creí que yo era la peor selección del mundo.  Yo dejé mi llamado y caminé en la otra dirección.  Dios me persiguió en una manera muy divina en un servicio de la iglesia.  Le dí a Dios muchas excusas y razones porque él no me quería.  Cada razón era muy razonable en mi opinion.  Cada vez que compartía una razón con Dios, el me respondió con otra razón que probaría porque su selección era correcta.  Esta conversación continuó por mucho tiempo hasta que yo salí de la iglesia llorando porque Dios ha hablado conmigo en una manera divina y aprendí la lección profunda que Dios me ama, me ha llamado, y quiere que sea parte de su plan para salvar a las personas del mundo y hacer rendención en ellos.  Él me restauró en mi vida también en este momento.  Yo respondí a Dios que le seguiré por el resto de mi vida en cualquier manera que el quiere que haga.

Esta historia es maravillosa como así, pero Dios la ha hecho mejor.  Hace seís meses, él me llamó para regresar otra vez a Ecuador para vivir y servirle por dos años.  Ecuador es el país donde mi llamado empezó, terminó, y empezó de nuevo.  Y ahora es el país donde haré mi ministerio en unos meses.  Dios es un Dios de rendición completo, y lo ha mostrado en mi vida en una manera especial.

He decidido seguirle por toda mi vida.  No voy a hacer otra decisión.  Él me ha dado tanto gozo, fuerza, y pasión para hacer su voluntad para mi vida y él continua dándome estas cosas cada día también.  Él siempre viene conmigo y estará conmigo en esta aventura también.

Thursday, October 18, 2012

Cautivé Cada Pensamiento


“...derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo...” -2 Corintios 10:5

Aquí en Peru, estoy aprendiendo.  Una de las cosas que ha estado en el frente de este proceso de crecimiento es la necesidad de reconocer pensamientos negativos, dudas, y preocupaciones.  En el pasado, una preocupación consumía mi mente por días y a veces semanas.  No me ha tomado mucho tiempo para darme cuenta que si permito solo un pensamiento negativo plantar en mi corazón, parecía ser sin posibilidad ser malo, pero tiene la capacidad para destruir nuestro ministerio.  Dios me ha estado enseñando a cautivar cada pensamiento inmediatemente y traerlo directamente a él.

Mi deseo más profundo es conocer a Dios, más cada día.  Quiero ser más como él y parecerme más como él cada día.  Quiero servirle como él ha soñado para mi servirle desde que él me formó en el vientre de mi mamá.  Él es mi todo.  En este deseo profundo, todavía hay otras cosas que están luchando para ganar mi fidelidad y atención.  Estoy lunchando en contra de mi naturaleza humana que quiere la manera más fácil y agradable.  En realidad, la manera que he escogido parece casi nada como esta manera fácil y agradable.

He estado leyendo en Josué en estos días, y he tenido una convicción de perseguir a un plano más profundo de rendición que había sabido era posible antés.  La historia de Acán y el pecado escondrijo que le costó su vida y a Israel la batalla contra la ciudad pequeña de Hai es un buen recordamiento para mi que cada area de mi vida tiene que ser pura y santa en la presencia de Dios.  El favor viene solo de Dios y no de cualquier abilidad que tengo o cualquier ventaja que pensaba estoy trayendo a la mesa.  Tengo que venir a Dios en humildad total, ofreciendo mi vida como un sacrificio vivo.  Oro que es un sacrificio santo y agradable a Dios.

En la vida y especialmente en el ministerio, hay momentos muy desanimantes; hay pensamientos o comentarios que parecen pequeños pero pueden crecer para ser grandes distracciones y bloques que nos causan tropiezos en el trabajo en el reino de Dios.  Nos causa ser serios en nuestro compromiso para servir a Dios con todo, porque es claro que no es fácil.  Estamos en el medio de una batalla espiritual y recibimos ataques cada día.  Mi amigo me dijo alguna vez, “Serán casualidades”.  Vino a un lugar emocional hoy en que yo era tentada a sentirme desanimada o preocupada porqué no sabía como nuestro grupo puede sobrevivir todo lo que va a pasar estos dos años y medio en unidad de espíritu y corazón por la misión de Cristo.  Me di cuenta que no importa cuantas conversaciones tengamos o cuantas promesas hagamos.  La única manera que podemos permanecer fuertes es cautivar cada pensamiento y causarla ser obediente a Cristo.  No podemos permitir un pensamiento pequeño a escapar dentro de nuestras mentes sin atarlo y llevarlo a Cristo.  Sonido casi imposible, pero es necesario en la vida de cualquier persona madura en su relación con Cristo.

Hay una diferencia entre éxito verdadero y éxito falso en el ministerio.  Una persona puede pretender por un tiempo largo que está en un lugar por su fé pero en realidad no está, pero hay muchos lugares en la Biblia que diecen en el tiempo de Dios, todas las cosas van a parecer en la luz.  Dice en 1 Corintios 3:10-15:  “Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima, pero cada uno mire cómo sobre edifica.  Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.  Y si sobre este fundamento al guno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra decada no cuál sea, el fuego la probará.  Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.  Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.”

Quiero construir en el fundamento de Jesucristo y solo Jesucristo.  Quiero tener cuidado que estoy usando materiales con valor y que no están hecho más debiles porque de nada.  Entonces mi servicio a Dios va a demostrar ser de gran valor en los ojos de Dios cuando este probado.  No quiero el tipo de ministerio que es superficial o poco profundo.  Quiero estar atada completamente al vid que me da la fuerza y nutrición que necesito para cumplir la voluntad de Dios.  Quiero estar hurgado en un modo profundo en Cristo.  Deseo un amor puro y perfecto, conectada al corazón de Dios bastante que no importa ninguna flecha de fuego están volando a mi, no encontraría una apariencia en la cual sujetarme.  Este camino es imposible sin la fuerza y la presencia de Dios cada día.  Sin él me caería.  Estoy aprendiendo a reconocer que es posible también que me caeré.  Necesito estar diligente en cada area de mi camino con Cristo.

En estos días, he estado orando que Dios me revelará las debilidades potenciales en mi historia, salud total, o fé.  He estado cuando que será más humilde para aceptar su buena crítica y mi necesidad completa por él.  He estado orando por la disciplina de pasar bastante tiempo con él que creceré y aprenderé como él desea enseñarme.  Quiero dar a Dios lo mejor que tengo que experimentaré lo mejor para mi vida y para el ministerio  a qué él me llamó.  He estado orando que cautivaré cada pensamiento que no está de acuerdo con su palabra y verdad.  Tengo que llevar cada pensamiento a él y cuando lo pongo a sus pies, recojo mi cruz y le seguiré.  Como su seguidora, le he dado todos mis derechos.  He puesto todo y considero todo como basura en comparación con la gran oportunidad de conocer a Dios y tener mi identidad en él.  No importa cuanta “razón” tenga para sentir o actuar en un manera especifica, no tengo el derecho para ir a algún lugar afuera de la voluntad perfecta de Dios.  Si no envuelvo las cosas pequeñas, no puedo envolver las cosas grandes.  Para Dios, todo es importante.

Oro para que Dios me de suficiente fortaleza y valentía para permanecer fiel en mi camino con él.  Mi deseo es para complacerle en cada posibilidad.  Quiero más que todas las otras cosas que puedo ser suya y solo suya.  Que nada será un obstáculo para eso.